El jefe de Alerta Temprana de Copeco, Juan José Reyes, informó que se mantienen 75 municipios en alerta amarilla y 48 en alerta verde, mientras continúan los monitoreos en el resto del país para determinar si es necesario modificar los niveles de alerta con base en nuevos análisis técnicos y científicos.
Reyes explicó que, debido a la falta de lluvias los últimos meses y que Honduras ya enfrenta el período de canícula y en varias zonas bajo alerta amarilla no se han registrado precipitaciones, lo que incrementa la probabilidad de elevar algunos municipios a alerta roja en los próximos días. No obstante, señaló que la decisión será respaldada por estudios técnicos y evidencia científica.
El funcionario indicó que un equipo multiinstitucional ha realizado inspecciones de campo en varios departamentos, particularmente a todos los municipios en alerta, donde se han constatado pérdidas significativas en la agricultura y una reducción considerable en la disponibilidad de alimentos, situación que requiere vigilancia permanente.
Asimismo, detalló que alrededor de un millón de personas están siendo afectadas directamente por la sequía. Aunque ya se distribuye asistencia humanitaria, advirtió que será necesario ampliar el apoyo, ya que la emergencia no solo demanda alimentos, sino también agua potable, medicamentos y una respuesta integral de las instituciones.
Finalmente, informó que Copeco remitió un pronóstico climático a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), entidad que analiza las condiciones para determinar si será viable desarrollar la siembra de postrera, con el objetivo de mitigar las pérdidas ocasionadas en las cosechas de primera.



