Tegucigalpa, Honduras.- El flujo de migrantes en tránsito por Honduras ha experimentado una reducción “drástica” en lo que va de 2026, de acuerdo con el coordinador del Observatorio de Migraciones Internacionales en Honduras (OMIH) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), César Castillo.
Según detalló, hasta la fecha se contabilizan aproximadamente 5 mil 700 personas que han cruzado el país, una cifra significativamente menor en comparación con años anteriores marcados por crisis humanitarias en la región.
Castillo explicó que el perfil de los migrantes también ha cambiado. Si bien en años recientes predominaban ciudadanos venezolanos, actualmente se observa un incremento de personas provenientes de Ecuador, así como de otras nacionalidades, incluyendo migrantes de origen chino en condición irregular. Este cambio responde, en gran medida, al endurecimiento de políticas migratorias y controles fronterizos, especialmente por parte de Estados Unidos.
Asimismo, indicó que se ha registrado un aumento en los flujos de retorno hacia países de origen, particularmente de ciudadanos venezolanos. En ese contexto, las proyecciones apuntan a que el cierre de 2026 podría rondar entre 11 mil y 12 mil migrantes en tránsito por Honduras, lo que consolidaría una reducción sostenida frente a los últimos tres años.
El contraste es notable si se comparan las cifras recientes con las de 2023, cuando más de medio millón de personas cruzaron el territorio hondureño en medio de una crisis migratoria sin precedentes. Para 2024, el flujo se redujo a alrededor de 370 mil personas, mientras que en 2025 cerró en 39 mil, evidenciando una tendencia a la baja que se acentúa en el presente año.
En relación con los costos de ingreso al país, Castillo recordó que continúa vigente la amnistía migratoria aprobada por el Congreso Nacional, la cual exime a los migrantes del pago de una multa de aproximadamente 240 dólares por ingresar de manera irregular. Esta medida ha facilitado el tránsito de personas por el territorio hondureño sin sanciones económicas.
El representante del observatorio señaló que, en términos generales, Honduras es percibido como un país de tránsito relativamente seguro por parte de los migrantes. Aunque persisten denuncias puntuales de abusos, extorsión y dificultades en servicios como transporte, muchos migrantes -especialmente quienes retornan- coinciden en que han recibido un trato favorable durante su paso por el país.



